viernes, 7 de octubre de 2011

Errores en los TA

Mucha gente cree que la mejor forma de evaluar la eficacia de un traductor automático es probándolo con frases y párrafos y analizando si el tiempo usado en la necesaria pos edición del mismo es mayor o menor al tiempo que nos tomaría traducirlo manualmente. Otra gente considera usarlos solo cuando la lengua de origen y la legua meta son similares.
La verdad es que pueden ser tanto un salvavidas como una trampa mortal. Para traducir un texto se debe saber qué tipo de texto se está traduciendo, en esto fallará la maquina y esto nos dejará frente a los errores más comunes que presentan estas herramientas: los errores terminológicos. Entonces, en general, si el usuario se limita a validar las palabras que propone el TA la calidad semántica y terminológica del texto puede bajar radicalmente, ya que el programa no contiene la inventiva y adaptabilidad racional que tiene un ser humano, capaz de incorporar algunos términos, expresiones y giros que el programa ni siquiera tiene en su base de datos.
Además, los TA son incapaces de reconocer errores semánticos y la sintaxis los engaña fácilmente.
La poesía y los textos con variaciones en los tonos y en la intencionalidad del texto (como por ejemplo la ironia) darán resultados en general muy malos y es mas fácil para el usuario traducir el texto manualmente ya que le tomará mucho menos tiempo.

La demanda en traducción automática crece cada vez más cada día, bien por el uso de traductores gratuitos en línea o por las ventas de programas de traducción. Este nuevo entusiasmo pone en peligro el sector de la traducción humana, un sector que ya sufre de una competitividad muy presente y donde los precios y plazos no paran de reducir. Ahora mucha gente se pregunta a saber si sí o no este tipo de traducción electrónica es el futuro y el alba de una red sin fronteras ni barreras lingüísticas. Por el momento, es esencial recordar que un traductor electrónico no nos proporciona una traducción perfecta sino una herramienta útil que habrá que usar con atención sabiendo sus deficiencias y teniéndolas en cuenta.

jueves, 6 de octubre de 2011

Diferencias entre las memorias de traducción y la traducción automatica

El factor principal que separa estas dos herramientas de traducción es la intervención humana.
Los traductores automáticos analizan el texto en la lengua de origen y producen automáticamente el texto correspondiente en la lengua meta, ningún ser humano interviene en el proceso. Las memorias de traducción son bases de datos que contienen un gran numero de secuencias sintácticas y sus respectivas traducciones, conserva fundamentalmente no las palabras sino la correspondencia entre elementos conocidos como segmentos. Esta base de datos debe ser alimentada (he aquí la intervención humana) con textos en el idioma de origen y sus traducciones correspondientes. La manera mas común de hacerlo es a través de la traducción de un texto. El programa reconoce secuencias a medida que el texto se va introduciendo y coloca automáticamente correspondencias entre segmentos dentro de la memoria de traducción. También hay una forma de alimentación automática, introduciendo dos textos, uno será la traducción del otro. Aún de esta manera hay una intervención humana, ya que del usuario dependerá el tipo de configuración de la memoria de traducción y esto hará variar la forma en que el programa responde a distintas estructuras sintácticas y enunciaciones.
Por otro lado, el traductor automático en este sentido traduce literalmente el texto introducido. Por mas de que en los últimos tiempo se ha mejorado la manera de responder de estos programas y la capacidad de reconocer estructuras, sus resultados varían mucho y el usuario debe estar muy atento al usar esta herramienta en búsqueda de errores sintácticos, de estructura, de concepto, etc. que el traductor automático pueda tener.
Entonces, podemos afirmar que mientras que el traductor automatico no variará su configuración según el texto a traducir (osea responderá siempre de la misma manera sin importar el texto que estemos traduciendo), las memorias de traducción si lo harán, y adaptaran su respuesta al texto de origen generando correspondencias con el texto base que será introducido en ambos idiomas, el de origen y el de meta.
Las memorias de traducción trabajan simultáneamente con el documento original, el archivo importado y filtrado, la memoria, y la base de datos terminologica que uno le puede introducir manual o automáticamente. Mientras que el traductor automático solo trabajara con la base de datos que contiene.La velocidad de traducción se verá claramente aumentada con la memoria de traducción, mas si es el cliente quien la proporciona (pero esto hará que la tarifa se reduzca). Mientras que con el traductor automático se tendrá que encarar la traducción desde la forma clásica, usando el programa para oraciones simples y cortas, o para palabras sueltas y habrá que estar siempre muy atento a los errores de concepto y estructura.

Bibliografia:

Memoria de traducción
Máster en Traducción Institucional
Universidad de Alicante
Pedro Bujalance Andrés
1 de junio de 2010
Memoria de traducción


De la traducción automatica a las memorias de traducción
Joao Esteves Ferreira
Universidad de Ginebra