Los traductores automáticos analizan el texto en la lengua de origen y producen automáticamente el texto correspondiente en la lengua meta, ningún ser humano interviene en el proceso. Las memorias de traducción son bases de datos que contienen un gran numero de secuencias sintácticas y sus respectivas traducciones, conserva fundamentalmente no las palabras sino la correspondencia entre elementos conocidos como segmentos. Esta base de datos debe ser alimentada (he aquí la intervención humana) con textos en el idioma de origen y sus traducciones correspondientes. La manera mas común de hacerlo es a través de la traducción de un texto. El programa reconoce secuencias a medida que el texto se va introduciendo y coloca automáticamente correspondencias entre segmentos dentro de la memoria de traducción. También hay una forma de alimentación automática, introduciendo dos textos, uno será la traducción del otro. Aún de esta manera hay una intervención humana, ya que del usuario dependerá el tipo de configuración de la memoria de traducción y esto hará variar la forma en que el programa responde a distintas estructuras sintácticas y enunciaciones.
Por otro lado, el traductor automático en este sentido traduce literalmente el texto introducido. Por mas de que en los últimos tiempo se ha mejorado la manera de responder de estos programas y la capacidad de reconocer estructuras, sus resultados varían mucho y el usuario debe estar muy atento al usar esta herramienta en búsqueda de errores sintácticos, de estructura, de concepto, etc. que el traductor automático pueda tener.
Entonces, podemos afirmar que mientras que el traductor automatico no variará su configuración según el texto a traducir (osea responderá siempre de la misma manera sin importar el texto que estemos traduciendo), las memorias de traducción si lo harán, y adaptaran su respuesta al texto de origen generando correspondencias con el texto base que será introducido en ambos idiomas, el de origen y el de meta.
Las memorias de traducción trabajan simultáneamente con el documento original, el archivo importado y filtrado, la memoria, y la base de datos terminologica que uno le puede introducir manual o automáticamente. Mientras que el traductor automático solo trabajara con la base de datos que contiene.La velocidad de traducción se verá claramente aumentada con la memoria de traducción, mas si es el cliente quien la proporciona (pero esto hará que la tarifa se reduzca). Mientras que con el traductor automático se tendrá que encarar la traducción desde la forma clásica, usando el programa para oraciones simples y cortas, o para palabras sueltas y habrá que estar siempre muy atento a los errores de concepto y estructura.
Bibliografia:
Memoria de traducción
Máster en Traducción Institucional
Universidad de Alicante
Pedro Bujalance Andrés
1 de junio de 2010
Memoria de traducción
De la traducción automatica a las memorias de traducción
Joao Esteves Ferreira
Universidad de Ginebra
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